El encuentro está enmarcado en el proyecto 'RomaniArt', que desarrolla la Diputación de Cáceres, y cuenta con la colaboración del Centro Municipal Cultura e Desenvolvimento de Idanha-A-Nova, Portugal, y la Information, Consultancy and Promotionion of Roma Association de Tulcea, Rumanía. «Los hombres no nacen a una raza, sino a una cultura», aseguró ayer el director general de Promoción Cultural de la Junta, Javier Alonso de la Torre. El presidente de la Diputación, Juan Andrés Tovar, subrayó que el seminario es «una excelente ocasión para dar visibilidad a un pueblo milenario que ha cuidado con celo sus raíces». El encuentro incluye exposiciones en San Francisco y Pintores, 10 con pinturas de Gabi Jiménez, fotografías del Departamento de Imagen de la Diputación, y una dedicada a Antonio Mairena.



En su intervención, Carmen Heras, quien ha destacado la importancia del "respeto" hacia una cultura romaní sin cuya aportación "la cultura española no sería tan rica y amplia". Asimismo, ha apostado por las "políticas activas de empleo y la lucha contra el absentismo escolar" para conseguir la integración gitana.
Para Dolores Palma, el encuentro que se celebra en Cáceres servirá para tener un "mejor conocimiento" del arte y la cultura romaní a nivel europeo y ha manifestado además que "vale la pena trabajar unidos en este proyecto porque España también es gitana". Al mismo tiempo ha destacado el trabajo de la Diputación de Cáceres por su "presencia continua" en proyectos culturales europeos.
Por su parte, el presidente de la Junta Freguesia de Idanha-A-Nova ha expresado su deseo de que el encuentro cacereño dé lugar a nuevas herramientas para la integración de la cultura romaní en la sociedad, mientras que la vicerrectora de Extensión Universitaria de la UEx ha apostado por contrarrestar "mediante la cultura los brotes de xenofobia".
En palabras del director general de Promoción Cultural de la Junta de Extremadura, la cultura es un "refugio" para la sociedad gitana, y supone además su "mejor seña de identidad, su credencial y su bandera".
"Los hombres no nacen a una raza, sino a una cultura", ha sentenciado De la Torre, quien ha abogado por "seguir protegiendo esta cultura para evitar la diseminación, así como por promocionar su desarrollo".
Finalmente ha tomado la palabra Juan Andrés Tovar, encargado de dar por inaugurado el seminario, quien ha resaltado que la Institución provincial lleva "muchos años" trabajando con proyectos europeos y ha incidido en la importancia de "buscar un efecto multiplicador" basado en las nuevas tecnologías y las redes sociales.

No más discriminación en ámbitos como el empleo, la educación, la vivienda o la protección social. Países de los cinco continentes celebran hoy el Día Internacional del Pueblo Gitano en una fecha que conmemora el primer congreso mundial gitano, celebrado en Londres hace 39 años. Ha pasado mucho tiempo y aún así, la comunidad calí sigue luchando por desmontar los estereotipos y combatir los prejuicios sobre ellos. «Es una lucha constante. El cambio es lento pero se está consiguiendo, tanto por parte de los gitanos como por parte de los que no lo son», explica la coordinadora de la Fundación Secretariado Gitano en Cáceres, Inmaculada Márquez. «La sociedad se obceca en sacar a relucir siempre la parte negativa y delincuentes y caraduras los hay de toda raza, sexo, edad o condición» apunta la responsable. La Fundación cacereña se ha volcado para concienciar a los ciudadanos sobre la necesidad de conocer antes de juzgar. Aprovechando el día de mercadillo en la ciudad, el Secretariado organizó ayer una exposición en el barrio de Moctezuma y repartió entre los asistentes las banderas del pueblo gitano. Hoy, los actos llegan a su punto álgido con el izado de la bandera en el Ayuntamiento.
«Con estas actividades queremos mostrar las facetas más desconocidas: ser gitano no tiene que ver con el chavolismo, el analfabetismo o la marginación», explica Márquez. También quedan objetivos por conseguir dentro de la comunidad gitana. La coordinadora de la Fundación resalta sus prioridades: la educación y formación académica y el acceso al trabajo. «La mujer gitana es objeto de discriminación múltiple. Tienen muy pocas oportunidades y además, hay que trabajar aún más el tema de la liberación porque no se plantean la conciliación», señala.